SOLO LOS BORRACHOS Y LOS NIÑOS DICEN LA VERDAD

Hay un lugar ,un lugar apartado iluminado difusamente por una bombilla rubia que luce calva en la intemperie,no tiene nombre porque la cal tapó el cartel que le daba unos apellidos pero todo el mundo en el pueblo conocía ese antro, como taberna de la Soledad.

Fortín de hombres ,enrarecido de tabaco ,hogar del sediento que desnuda con la mirada un  vaso de vino de tosco cristal púrpura ,sangre que brota de la vida que se apaga a cada sorbo .

Porque en la taberna de la Soledad se bebe para olvidar para no vivir en este mundo sino en el que navega  la imaginación del borracho . A veces me viene  a la memoria la taberna de la Soledad ;admiraba la sinceridad de las caras somnolientas de alcohol ruborizadas por el  vino y como de cuando en cuando alguien balbuceaba un discurso de solemnidad  envenenado de verdad ,sin el revestimiento del disimulo ,solo las palabras auténticas que marcan con una cicatriz el alma .

Todo es mentira nada es verdad ,este mundo rebosa de apariencias  donde lo autentico es lo extraño ;solo los niños y los borrachos dicen la verdad sin importar el que dirán, los primeros por inocentes los segundos por desinhibidos y sin embargo  los condenan , su pecado la sinceridad . El juego de vivir considera  mejor la metáfora de lo espinoso e intrincado  ,las palabras rellenas de ambigüedad donde mora la mentira y esconder tras una mascara nuestro verdadero rostro.

Aquellos días lejanos que regresan frescos a mi memoria , me devuelven las noches de cazadores y labriegos donde aprendí algunos de los aforismo de entender la vida y la necesidad de ser un borracho embriagado de verdad .

 

Francisco Manuel Cortes Fernandez

Anuncios

CADA UNO DE NOSOTROS TENEMOS EN NOSOTROS MISMOS UN CIELO Y UN INFIERNO

“Cada uno de nosotros tenemos en nosotros mismos un cielo y un infierno.”
Oscar Wilde.

 

La literatura muestra como Dorian Gray personaje de ficción creado por Oscar Wilde , refleja la parte oscura de sus actos en un retrato que le hicieron siendo un muchacho y mientras el conserva una juventud eterna y la aparente inocencia de la adolescencia ,envejece en el cuadro con sus peores actos y vicios ,por eso lo esconde en una habitación con llave ,porque no quiere que nadie reconozca como es el verdadero Dorian .

Todos tenemos esa dualidad de Dorian Gray la que todos ven coherente y racional y otra oscura y salvaje que escondemos y que cuando perdemos el control escapa porque forma parte de nuestras naturaleza salvaje la de los instintos y las pulsiones .

Carl Gustav Jung psiquiatra llama sombra a la parte interior que escondemos y de la que nos avergonzamos y callamos para encajar y se manifiesta cuando perdemos el control o cuando se puede expiar la culpa en una acción colectiva , donde se da libertad a lo mas primario de cada uno de nosotros .

Todos somos a la vez ángeles y demonios y reconocemos lo malo de los demás porque reconocemos en ellos nuestros defectos ,los que escondemos en la umbría de nuestra alma .