LA REME

Hace mucho tiempo  un cura tras una piadosa vida decidió buscar un lugar de retiro para dedicarse a la vida eremita . El sacerdote llamado Don Francisco Velasco que entonces era párroco de la Iglesia de San Matias en Granada, encontró ese lugar en los llanos de las Ventas de Huelma , donde en el talud de un barranco ,excava con pico  una cueva que haría ermita . 

Aquel hecho del místico por aprovechar los taludes sirvió de germen para el comienzo del barrio de las Cuevas  . Allí nació Doña Remedios la madre de Aniceto ,en un de aquellas casas encaladas a un barranco , donde hacían su residencia las familias mas humildes . 

Aun recuerdo a Doña Remedios ,en el cortijo la Reme ,cuando bajaba la pequeña cuesta  del aljibe arreando con los pavos y las gallinas al corral ,con un vara como una antena que manejaba con la precisión de un director de orquesta . Cuanta bondad risueña había en aquella buena señora ,de mejillas sonrojadas que temblaban al hablar, siempre dispuesta , con la humildad complaciente de las mujeres de su estirpe ,que se han hecho fuertes doblegadas por el sacrificio . 

Siempre iba vestida  de luto por los que se marchaban y que se acrecentaban según iban sumándose los años hasta que toda su vestimenta había terminado por ser oscura salvo un delantal que llevaba perennemente,  también negro pero con topos blancos que igual le servía para recoger un puñado de almendras ,como para apoyar una pesada perola donde hacer un rancho para la familia .

Doña Reme en los momentos de asueto se sentaba  en el bordillo del zaguán cuando la luz de mediodía de invierno calienta las manos y los pies mejor que la chimenea y como decía ella <<mata sabañones y da lustre a la piel>> ,entonces narraba anécdotas de su vida  y siempre hacía referencia a la cueva donde vivió su infancia hasta que se marchó como casera al cortijo Nuevo .  

Narraba la vida campesina de una niña corriendo por las encaladas calles que tapizaban humildemente el talud de un barranco y los juegos infantiles atrapando gusarapos con los chaveas del pueblo ,entre los pinchudos juncos y las flotantes camas de rana . Hablaba de la costumbre de tomar el fresco en verano cuando la noche se desnuda tachonada de estrellas y las voces retumban junto a la estridencia de los grillos y el crujir de la sillas de aneas . 

Eran tiempos difíciles en aquel barrio poblado por hombres sin tierra pero nunca faltaba el canto de los canarios que adornan las fachadas ,el ladrido sosegado de los perros enroscados tomando el sol y las macetas de coloridos geranios  . El padre de Aniceto se llamaba Juan pero todos lo llamaban el “Chato” porque tenía una nariz pequeña y diminuta y era oriundo de Chimeneas . Su padre era gañán y tenía una yunta de bueyes con los que hacía jornales y está paso a Saturnino en herencia que era hermano mayor con lo que Juan se dedicó a trabajar el  esparto . 

Había poco pero muchas ganas y el Chato cogió un dia un pico y con la ayuda de su suegro y su hermano Saturnino ,cavaron una cueva junto a la natal de la Reme . No faltaría la leche con la cabra de la familia  ,tampoco esparto para trabajar y la Reme se iría a servir a la casa de los señoricos .Deteniéndose a cada recuerdo que le inundaba Reme contaba cuando llegaba la época de la siega afilando la hoz y preparando los dedales y las frías mañanas de Otoño con la capacha al olivar . Eran tiempos duros probablemente ninguno de nosotros de hoy dia resistiría pero aquellos eran su recuerdos que contagiaba de cariño y narraba trasnochados ,mientras su pómulos flotaban con sus palabras y sus mejillas rosadas se movían reverberantes . Nunca se quejaba nunca maldecía ,estaba agradecida a los esteparios secanos del Temple por haberle dado la oportunidad de aquella vida ; su estoicismo escalaba a la altura de una santa .

LOS OJOS VERDES

Corría  el agua de la fuente  atravesada por el sol de  media tarde , como un prisma de hebras de luz que se sumerge en cristal y afloraba burbujeante de diamantes ,emergiendo con un canto espiritual .Alrededor de la fuente ,sobre la fachada del convento de Zafra un viejo pintor de barba bohemia ,dejaba ondear sus acuarelas que colgaban de unas pinzas  flameantes con la ventolina del sur . 

El pintor tenía una camisa azul desteñida ,  salpicada de acuarela que se confundia con el añil del cielo y unos dedos delgados y gráciles por entre los que se movía apresurado el viento ,dedos  versátiles y nudosos con callosidades de infinidad de trabajos .Sus gafas estaban apuntaladas de esparadrapo , y sus cristales se enrojecian con el reflejo de las murallas de Alhambra .

Agustín le compró una acuarela y el pintor quiso hablar,  pero de su boca solo salía el aire de las sílabas , una siseante gramática  compuesta de éter . Parecía que fuera mudo y que sus palabras se perdieran en el viento ,borradas en átomos hasta hacerlas transparentes . Apesadumbrado elevaba sus cejas formando arcos como si pudiéramos entenderle , pero de su boca solo salía aire ,acaso palabras invisibles .

Un hippie que vendía pulseras de colores viéndonos en el trato de hablar  ,intercedió por él y nos dijo que no era mudo ,sino que estaba turbado por una mujer que le había apagado por un mal de amor y nos contó su historia .

El la  había conocido en la fuente una noche de verano , tibia bajo un cielo lácteo , que se iluminaba con una media luna sobre  la torre de la Vela .El rio Darro caminaba llevando en su aguas su tesoro de oro, bajo los olmos dormidos y en el eco del barranco  , se oían las guitarras de los gitanos sonámbulos . Sus ojos verdes emanaron del fondo cristalino de la fuente y lo encandilaron del arrojo del corazón cuando se acelera ,lo contagió de la  pasión que lleva a la locura . 

Desapareció durante varios días  y cuando regresó había perdido la serenidad de su rostro por un hechizo de melancolía ,ya no tenía la vitalidad que brotaba de sus ojos ,sus pupilas se habían oscurecido . Había envejecido surcado por nuevos caminos que arrugaban su  frente y su pelo se había transformado de plata . Como un moribundo narró lo sucedido , presintiendo que estaba a punto de morir de sus palabras ,y explicó cómo aquella mujer lo había embrujado y desde entonces se quedó mudo sin poder pronunciar  palabras . 

El la describió como una mujer de belleza diabólica y ojos luciferinos que le había seducido hasta hacerle perder la razón en una noche de verano , la reflejaba aun con un brillo fulgurante en sus pupilas como  una náyade que habitaba la fuente y que en sus juegos de amor le había enloquecido ,y le envenenó con un hechizo que le hizo olvidar las palabras para que no pudiera delatar sus secretos . Pasaron los años sin poder  librarse del veneno que se instaló en su corazón , y cada día la espera acudiendo donde la conoció una noche de verano ,con la esperanza de encontrar en el fondo de la fuente aquellos ojos verdes que le enamoraron para siempre .

FAUNO

Fue durante una noche el encuentro con aquel ser mitológico que surgía entre los cortados de los barrancos que caen en picado por las quebradas . Yo ascendía con la torpeza de la penumbra por una arroyo de arenales que fluyen ladera abajo como cascadas de piedras y polvo , cuando apareció poderoso y temible con dos astas como corona , subiendo como un centauro al trono más escarpado de la montaña con la arrogancia de un rey .

Otra noche lo encontré y me condujo donde tenía su palacio , un cortijo que usaba como fortín de sus dominios en un páramo vertiginoso de prados verdes . La criatura vivía en una paz bucólica , rodeado de su reino de picos nevados y de montañas picudas donde el viento produce el sonido tubular de los órganos de los templos .

Aquel ser , vivía salvaje como los faunos , en aquella eterna libertad , en una Arcadia reconocible para los poetas y formaba parte del relieve pétreo de las rocas con las que se fundía . La frecuencia repetida de nuestros encuentros hizo que mi afecto creciera hacia su majestad y le rindiera los honores de quien elige alejarse del ruido y de la malicia mundanal y prefiere aquellas soledades y el ancho cielo azul de los eremitas .

Dejé de verlo con la acostumbrada frecuencia , y pasó el estio del verano y los prados agostados de amarillo volvieron a ser verdes a cubrirse de las pinceladas moradas de los azafranes silvestres y pensé , que por su naturaleza de fauno andaria persiguiendo por las peñas y en los ríos a las ninfas centauras .

Pero un dia , en un remanso del rio donde burbujeaba melancólica el agua , encontré a mi amigo ,denigrado a la condición más animal , en la que había participado la envidiosa Codicia que había robado las astas de su corona . Que estupida la Codicia , y de que poco sirve la testa de una corona colgada de una pared , cuando su poder solo brilla en los espacios donde reina la naturaleza y solo dignifica con su majestad al que posee la libertad ,al que es capaz de escapar de lo mundanal y disfruta de la soledad bucólica y el cielo añil eremita .

LA OPORTUNIDAD

 

Era un trovador que labraba rimas para cimentar versos y las hacía crecer  en bloques de estrofas hasta construir historias . Era un hombre de mediana edad de entradas erosionadas por el tiempo que aun podia usar el peine , un viejo joven con el oficio de cantero de poesía .

Ese dia era su primera vez en un  escenario donde sus estribillos iban a resonar acompañados de los acordes de una guitarra con formas de mujer .Al salir miró al público que le aguardaba y sus ojos centellearon recorriendo  todas sus etapas sin oportunidad y ahora estaba allí delante en su primera vez.

Se quebró su voz al comenzar y temblaron sus manos abrazando la cintura de la guitarra  pero una nota risueña que se soltó de las cuerdas borro el fallo y cantó como nunca había cantado , mirando al horizonte de butacas , rememorando una habitación sin ventanas , tapizada de cartones y un ordenador que hacia las veces de caja de ritmos  ; oía en su interior las voces de desaliento con las que le martilleaban los que no lograron cumplir sus sueños y sintió las angustia de las noches que pasó en vela dudando , pero volvió a su momento recitando sus rimas sobre un escenario por primera vez y su imaginación cambio de rumbo comenzando a navegar  con su melodía hacia sus esperanzas .

Al terminar su canto empezaron a crepitar palmas que se convirtieron en lluvia de aplausos  y bajo la cara de la guitarra escondiendo sus manos que aun temblaban con un gesto emocionado en su primera oportunidad .Un alivio reparador recorrió todo su cuerpo acompañado de una relajacion que no sentia desde hacia mucho tiempo y la sensación de ser capaz de todo , entonces titubeando  descargó unas palabras que tropezaron en su boca en un exorcismo a su pasado . Era su primera vez ahora a esta alturas justo cuando sus cabellos se tornaban de plata.

El trovador se despidió agarrando la guitarra  como una espada y se marchó rejuvenecido , despojándose del lastre de los años que lo habian hecho envejecer hasta quedar en la edad óptima ,la de la plenitud  .Detrás del escenario comenzaba el mundo y el entraba como un guerrero ,solo necesitaba una oportunidad para volver a sentir , cambiar de escenario y la necesidad de dejar de estar fuera de juego de ser un outsider .

LA SIESTA

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“Se cuenta que, en otros tiempos, las cigarras eran hombres de ésos que existieron antes de las Musas, pero que, al nacer éstas y aparecer el canto, algunos de ellos quedaron embelesados de gozo hasta tal punto que se pusieron a cantar sin acordarse de comer ni beber, y en ese olvido se murieron. De ellos se originó, después, la raza de las cigarras, que recibieron de las Musas ese don de no necesitar alimento alguno desde que nacen y, sin comer ni beber, no dejan de cantar hasta que mueren .”

Fedro.

Agosto de 1988

Se apresuran las mujeres por el camino marcado por las avenas en el meridiano del verano cuando los campos agostados languidecen pajizos .El coche en el que han llegado se ha vuelto del color de la tierra asfixiado de polvo y raudas se aproximan cargadas con la comida de los jornaleros que esperan bajo la higuera ,  protegidos de los rayos del sol, refrescándose en las palpitantes aguas de murmullo acogedor de la acequia .Gazpacho con unos cubitos derretidos y unas tortillas de patatas para reponer fuerzas es el almuerzo para refrescar al espíritu de la insolación .

Agosto en la comarca del Temple es un erial de trigo aplastado y de páramos que se interrumpen con los olivares y las suaves lomas que se suceden hasta llegar a las tierras de Alhama , bajo un cielo añil pulcro sin nubes y  la melodía incesante hasta hacerse un ruido ensordecedor  de las cigarras que  conversan entre si en un lenguaje que los hombres olvidamos y que se hace eco entre las retamas que sirven de eventuales cobijos para los insectos .

Las cigarras no sestean dicen que la vida es breve para pasar una parte de ella en un sueño  y prefieren hablar o cantar bajo las sombras de las encinas en flor o bajo el cobijo de los olivos cargados de tempranas aceitunas .Solo se vive una vez y las cigarras no duermen  olvidan comer y beber porque ellas solo quieren cantar bajo el sol del mediodía y saborear hasta el último suspiro la vida .

Una vez Aniceto se dejó vencer por la siesta bajo la higuera por la que discurre el agua del brazal y sus ojos se entornaron adormecidos en un profundo sueño ajeno de la conversación de las cigarras .

Cuando despertó tras el tiempo que dura un cigarro se vio extrañado y miró a todos como desconocidos ,sin reconocer el lugar donde estaba ,duro unos minutos su confusión pero cuando nos relató su sueño entendimos que había vivido otra vida .

Narró que en la vida que soñó tenía una familia y no era el peón que ejecuta con su mano la tierra que nunca será suya y agacha la cabeza al paso de un amo  . Hablo de la libertad como la de los abejarucos que colorean el cielo estival y recorren con su cantos los campos después de la siega sin entender que tengan dueño ; en ese momento se derrumbó y lloró con la nostalgia de un mundo perdido  .

Ese día Aniceto se volvió extraño, una melancolía le invadió de la que nunca se recuperaría .Cada vez que encendía un cigarro al amparo de una candela ,su mirada se quedaba perdida con las acrobacias fugaces de las chispas y con los ojos vidriosos  narraba aquella historia que sentía como su verdadera vida ,porque el se creía dormido viviendo en un sueño del que terminaría despertando .

Que momento define la frontera de la realidad y de los sueños, cuando los párpados se caen como goteras insidiosas de Morfeo. Cada hombre tiene mil almas, que al cerrar los ojos despiertan ,y como estrellas fugaces pasan dejando un rastro en el recuerdo ,como la estela del arroyo que surca el páramo y desaparece con el estío . Hay hombres que viven dormidos, porque su verdadera vida la vivieron en un sueño ,sin saber como despertar de los laberintos por donde serpentean los retales de historias y las vidas inconexas . Aguardan los hombres dormidos en la cola de las lagunas del olvido donde desembocan los recuerdos esperando una señal que les ayude a recobrar su verdadera vida ,la que a veces en sueños recuerdan.  

 

¿Qué es la vida? Un frenesí.

¿Qué es la vida? Una ilusión,

una sombra, una ficción,

y el mayor bien es pequeño;

que toda la vida es sueño,

y los sueños, sueños son.

 

Calderón de la Barca (La vida es sueño)

 

AMOR SIN NOMBRE

Hoy te volví a encontrar , estabas en el retrovisor pero cuando baje del coche y corrí hacia ti no te encontre te marchastes , mi mirada quedó desesperada , buscándote, ahogado en la nostalgia que tu ausencia dejó impregnada ;cierro los ojos y te veo con una sonrisa amplia , burlándote porque no consigo alcanzarte ;Solo existes en mi mente .

Camino por la ciudad sin rumbo , solitario como un zombie al que el corazón le guían sus pasos ,anestesiado en el recuerdo continuo de no olvidar tus ojos ,tu mirada ,el reflejo en tus pupilas de mi rostro ;Buscándote.

Nunca podré pronunciar tu nombre porque solo recuerdo tus ojos ,nunca sabré tu voz porque solo conversamos con la complicidad de la mirada , con las caricias del idioma de los amantes y sin embargo te veo sin encontrarte ,apareces donde la melancolía de mi ojos clava su mirada y no se tu nombre para llamarte .

Amor libre,vacuo,amores sin sentido duradero como el tiempo que dura un orgasmo y sin saber tu nombre te veo por todas las partes sin encontrarte . No recuerdo las líneas de tu rostro ,solo tus ojos pero guardo tu marca felina en mi espalda y una cicatriz de guerra en el alma .

Francisco Manuel Cortes Fernandez

SOLO LOS BORRACHOS Y LOS NIÑOS DICEN LA VERDAD

Hay un lugar ,un lugar apartado iluminado difusamente por una bombilla rubia que luce calva en la intemperie,no tiene nombre porque la cal tapó el cartel que le daba unos apellidos pero todo el mundo en el pueblo conocía ese antro, como taberna de la Soledad.

Fortín de hombres ,enrarecido de tabaco ,hogar del sediento que desnuda con la mirada un  vaso de vino de tosco cristal púrpura ,sangre que brota de la vida que se apaga a cada sorbo .

Porque en la taberna de la Soledad se bebe para olvidar para no vivir en este mundo sino en el que navega  la imaginación del borracho . A veces me viene  a la memoria la taberna de la Soledad ;admiraba la sinceridad de las caras somnolientas de alcohol ruborizadas por el  vino y como de cuando en cuando alguien balbuceaba un discurso de solemnidad  envenenado de verdad ,sin el revestimiento del disimulo ,solo las palabras auténticas que marcan con una cicatriz el alma .

Todo es mentira nada es verdad ,este mundo rebosa de apariencias  donde lo autentico es lo extraño ;solo los niños y los borrachos dicen la verdad sin importar el que dirán, los primeros por inocentes los segundos por desinhibidos y sin embargo  los condenan , su pecado la sinceridad . El juego de vivir considera  mejor la metáfora de lo espinoso e intrincado  ,las palabras rellenas de ambigüedad donde mora la mentira y esconder tras una mascara nuestro verdadero rostro.

Aquellos días lejanos que regresan frescos a mi memoria , me devuelven las noches de cazadores y labriegos donde aprendí algunos de los aforismo de entender la vida y la necesidad de ser un borracho embriagado de verdad .

 

Francisco Manuel Cortes Fernandez