LA CATARSIS DEL MATADOR Y EL TORO

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Andaba por la veintena cuando llegué por primera vez a las dehesas de Sierra Morena . Aquella era una tierra montaraz donde aun se oía el aullido del lobo y no resultaba raro otear a los buitres flotando en el cielo . En el momento que llegue finales de invierno ,los encinares estaban tupidos de un verde esmeralda ,donde pastaban los toros bravos y los rabilargos  pájaros de tono azul flotaban entre los acebuches y encinas del relicto bosque mediterràneo . Aquellos parajes dibujados por la mano del hombre se pincelaron dándole los tonos que mas le gustaba al toro .

 

Foucault en su libro “Vigilar y castigar” comienza describiendo la tortura pública a la que se somete un reo ,hasta llevarlo a la muerte . El suplicio de los condenados era un espectáculo en épocas pasadas y servía además de entretener para disuadir . Actualmente en las sociedades occidentales se respeta la vida de los condenados ,se les protege para que no sufran daños y se lleva sus casos en la privacidad ,eludiendo el escarnio pùblico .Es una evoluciòn de la sociedad que es mas humana que en épocas pretéritas y evita la violencia por el dialogo y la reinserciòn .Nuestra sociedad es cada vez menos violenta y mas justa porque se establecen reglas .

 

Este avance humanista ha iniciado el debate filosòfico sobre la percepciòn de los animales y su integraciòn como seres vivos . El estudio de la etología ciencia que comporta el estudio del comportamiento animal ha arrojado muchos datos sobre los valores cognitivos de los animales. No es ningún secreto que muchos de los instintos que compartimos los humanos con los mamíferos coinciden con muchas de nuestras emociones .

 

En el debate sobre la tauromaquia ,la sociedad demanda un cese de la violencia como acto lùdico ,no por ello prohibición de los actos pues estos se pueden desarrollar sin muerte . El toro bravo que conocí en las dehesas existía y conformaba ese paisaje porque recauda un beneficio económico ,la eliminación de fastos taurinos llevaría a la extinción del animal por su baja rentabilidad .

 

El torero es un verdugo que ejecuta los deseos del público y el toro igual que el son víctimas de un duelo de sangre .Ambos  en una lucha por vivir no saldrán de la plaza hasta que la tarde tenga un fin trágico .

 

Quizás el planteamiento no sería cuestionar lo que un jornalero del capote ejecuta por obligación o porque tiene que morir un bovino que se ha criado para tal fin ,la pregunta que motiva esas acciones donde peligran ambas vidas esta en  porque el público no se contenta sino hay sangre y muerte .

 

Algunos expertos en toros se refieren sobre la catarsis del ruedo como una liturgia donde se redimen pasiones porque este sacrificio del toro como se hacía en los ritos a Mitra donde se derrama simbólicamente la sangre  y que tiene la eucaristía cristiana su expresión en el vino .

 

La violencia está impresa en lo oscuro del alma ,en la sombra como una llama apagada que se mantiene en ascuas y que resurge cuando se aviva con el clamor  de los gritos y fanfarrias . Es la parte animal la que se despierta ,la que negamos con el engaño de la apariencia pero que surge cuando se deja libre albedrío o la culpa se expia entre la multitud haciéndose anónima  .  Es la parte salvaje ,la que coincide con el animal ,irascible y instintiva ,incontrolable cuando no tiene trabas ,porque pese a ser civilizados nunca hemos dejado de ser bestias .

 

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