UN ANDALUZ POR TIERRAS MANCHEGAS

Hay momentos en la vida de cada hombre cuando la conciencia puede mas que la inercia de lo cotidiano , y el habito se convierte en una losa que impide la propia existencia ,cuando llega el momento de encontrar la esencia y lo mas intimo que todos llevamos dentro.

Volvía del norte que mas da el lugar ,y que importa las soledades en las que me sumergí ,lo importante es que ahogue el lastre que impedía avanzar a ser yo mismo y resurgí de las aguas viciadas, renovado en una metamorfosis que emergía la mejor parte que todos llevamos dentro ,pero que puede ser desconocida toda la vida sino se invoca un punto de ruptura.

Que calladas se hacen las carreteras de la Mancha entre viñedos y puticlub de carretera , y que monótona la variedad monocromática de esta tierra de rojo pajizo .Acusado por el silencio de mis labios encontré en un pueblo de casas bajas y tejados de uralita a un autoestopista ,que por su aspecto denotaba ser autóctono de aquella zona y que a primera vista me pareció un buen compañero de carretera.

Era un hombre de piel rojiza y cara esbelta pelo negro y aspecto de indio de película de vaqueros ; su vestimenta era la propia de un campesino con los que yo crecí en mi infancia ,lo que me evocaba familiaridad y confianza.

– ¿ Donde va usted ?

– ¿Podría alargarme a Tomelloso ?

– Por supuesto ,suba .

En un primer instante pensó que seria de aquella zona ,hasta que comenzamos a presentarnos y detecto mi acento andaluz .Motivo por el que en principio note cierto desconcierto y desconfianza hacia mi.

Hay un punto común entre los desconocidos y es la tendencia al desahogo ,a decir todo aquello que se lleva dentro y que por temor a mostrar debilidades nunca se dicen pero que en el anonimato circulan en un desfile todos los secretos y intimidades .Se padece de tanta soledad que pocas veces las almas solitarias consiguen alivio y como un bálsamo beben del consuelo de la brevedad de una voz amiga.

Y el hombre narro su historia. Era un jornalero que ganaba la vida como pastor . Llevaba una vida exigente al cuidado de un rebaño de ovejas ,situación que le cubría todo el día incluidos fines de semana excepto el Domingo por la tarde. No tenia contrato y se le pagaba por jornal y llevaba así los últimos veinte años cuando decidió venir de Barcelona donde trabajaba de peón albañil. En un intento de mejorar su situación por medio del dialogo ,su amo decidió no contar mas con el en represaría a la osadía de exigir ; ya otro cubría su puesto y mismas condiciones . Pasaba la cincuentena y el motivo de ir a Tomelloso ,era procurar encontrar algún subsidio social que le permitiese al menos llegar dignamente a la jubilación .

La miseria no tiene fronteras y tampoco entiende de regiones ,encontraba allí por aquellas tierras la misma pobreza con la que se condena Andalucia y el mismo triste drama de personas cuyo paso por el mundo es un tortuoso día a día de penurias y mal sabor de boca. La España del subsidio campa donde la miseria tiene su reino y donde la esperanza es una luz apagada .

Hubo momentos de luto de silencio ,sin palabras que puedan convencer de que una realidad mejor pueda ser . Un trayecto de unos pocos kilómetros es un tiempo relativamente corto pero cuando las frases alcanzan el nivel de transcendentales cada minuto es una enseñanza de vida y cada instante se queda marcado para nunca olvidar.

-Eres una buena persona.

-¿como te llamas?

-Francisco.

-No seras Paco ,es como mas Andaluz .

-¡Jajaja no! Soy Francisco, aunque unos pocos me llaman Paco.

-Sabes yo tenia un mal concepto de los andaluces. Aquí tienen muy mala fama.

-¡Jajajaja habrá de todo como en todas las partes ! Las personas somos iguales en todos los lugares   del  mundo ,las diferencias se las inventan quienes se empeñan en querer ser diferentes , pero todos tenemos en común que deseamos vivir en paz ,ser felices y disfrutar de nuestra familia y amigos .

 

El hombre por los prejuicios que había oído sobre los andaluces tenia el concepto de que el hecho de nacer en Andalucia hacia a las personas vagos y con mala conciencia . Y me di cuenta del poder que tienen los tópicos y el perjuicio que pueden provocar a una tierra el sarcasmo bravucón sacado de contexto y repetido como mofa tantas veces que lo que es mentira termina por consagrarse como una verdad. Las palabras tienen poder en el pensamiento colectivo y repetidas hasta la saciedad son detractoras hasta conseguir ver al otro como diferente, solo por una vaga apreciación difusa .

No pudo ofenderme la ignorancia y tampoco cobra importancia la desfachatez con la que se mira al andaluz en tierras mas al norte de Sierra Morena ,solo lamente como la falta de cultura hace a las personas poco tolerantes y estáticas a los convencionalismos.

Nos despedimos en Tomelloso con un abrazo ,porque en ese breve trayecto de una veintena de kilómetros habíamos alcanzado con la conversación el umbral de la familiaridad ,le desee buena fortuna y en sus ojos leí que su concepto sobre los andaluces había cambiado .

El destino hace extraños compañeros de viaje quizás en una burla por enseñarnos que no somos diferentes ,las inquietudes que puede tener un andaluz con el resto de España, porque en el fondo somos humanos muy humanos con nuestras inquietudes virtudes y defectos.

 

FRANCISCO MANUEL CORTES FERNANDEZ

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